Con los sentimientos a flor de piel, Trini estaba a punto de presenciar uno de los momentos más importantes y bonitos de su vida. Este es el resultado de dos cuestiones clave: su felicidad pletórica, que vemos claramente en su expresión, junto con la forma que tengo de capturar estos momentos. Instantes que parecen fugaces, pero ésto no es del todo así, ya que siempre estarán en nuestra memoria y podemos inmortalizarlos para siempre con unas fotografías tan bonitas como éstas.
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